Actualmente casi todos los sistemas gestores de base de datos poseen también la misma idea operacional (la misma forma de funcionar con el cliente) en la que se entiende que la base de datos se almacena en un servidor y hay una serie de clientes que pueden acceder a los datos del mismo. Las posibilidades son: Estructura Cliente-Servidor.
Estructura clásica, la base de datos y su SGBD están en un servidor al cual acceden los clientes. El cliente posee software que permite al usuario enviar instrucciones al SGBD en el servidor y recibir los resultados de estas instrucciones. Para ello el software cliente y el servidor deben utilizar software de comunicaciones en red.
Cliente multi-servidor. Ocurre cuando los clientes acceden a datos situados en más de un servidor. También se conoce esta estructura como base de datos distribuida. El cliente no sabe si los datos están en uno o más servidores, ya que el resultado es el mismo independientemente de dónde se almacenan los datos.
En esta estructura hay un servidor de aplicaciones que es el que recibe las peticiones y el encargado de traducirlas a los distintos servidores de datos para obtener los resultados.